El juego de la silla – Crítica

Espectáculo escrito por Ana Katz, con las actuaciones de Anita Balduini, Julieta Correa Saffi, Gaby Julis, Graciela Pafundi, Miguel Sorrentino, Sebastian Tornamira y Pablo Viotti, bajo la dirección de Mauro J. Pérez. Crítica por Daniela Garrido.

Hay casos en los que la frase «No hay nada como el calor del hogar» está sobrevalorada o no aplica. Es el caso de El juego de la silla’, obra escrita por Ana Katz y dirigida por Mauro Perez, la cual transita su 4ta temporada.
Durante una hora en escena, la historia muestra qué pasa en el tan esperado encuentro de una familia que hace 8 años no ve al hermano mayor: Victor. Aquel, que se fue a trabajar a Canadá y vuelve a reencontrarse con su familia sólo por un día, rápida como visita de médico.
Se trata de un reencuentro que en lugar de estar repleto de anécdotas, novedades y abrazos, se torna una danza de reproches implícitos y un tironeo entre los que quieren que todo sea como antes y el que ya se fue, ya abandonó el nido.

Los cantos familiares, los pequeños rituales que antes fluían naturalmente, ahora son forzados, aparatosos, lo cual genera un humor medio incómodo. Hasta los juegos que antes eran un divertimento familiar, ahora hacen aflorar reproches.
La familia está compuesta, además de Victor, por Andrés, el otro hermano, por dos hermanas: Laura y Lucía, la madre Nelly y Silvia, una muy amiga de la familia, casualmente ex novia de Victor.
Las actuaciones son fieles al perfil de cada personaje, muestran algo concreto, cerrado, específico. Aun así, sus acciones no se tornan predecibles y arrastran un muy buen trabajo de dirección.

Los detalles en la escenografía responden a la década del 90, época en la cual está situada la historia. Cada elemento remite no sólo al contexto, sino que ayuda a contar lo que se quiere contar: un hogar que espera y reclama por el hijo pródigo.

Si bien, hay un espacio único en el cual conviven los personajes, se logra jugando con las luces y la música, disponer de un rincón único de la casa, especial, en el cual el personaje, tiene un momento de intimidad: puede mostrarse tal cual, es en esa soledad de un Metro cuadrado.
En ese sentido, se da un rincón que es el Adentro, lo genuino, y un Afuera donde cada uno cumple un rol en relación a los otros.

El juego de la silla nos recuerda que hay reglas para jugar y roles que cumplir, no sólo en el juego, sino en la vida. 

Daniela Garrido
20.agosto.2022

Se presenta los sábados a las 22:15hs en El Tinglado (Mario Bravo 948). Entradas $1200. 


Actúan: Anita Balduini, Julieta Correa Saffi, Gaby Julis, Graciela Pafundi, Miguel Sorrentino, Sebastian Tornamira, Pablo Viotti
Vestuario y Escenografía: Paula Molina
Diseño de luces: Victoria Beheran
Música original: Pablo Viotti
Fotografía: Camila Castro, Santiago Etala
Asistencia de iluminación: Manón Minetti
Prensa: Valeria Franchi
Asistencia de dirección: Nano Zalazar
Dirección: Mauro J. Pérez
Autoría: Ana Katz

Duración del espectáculo: 70 minutos

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